Creatina, el suplemento que va más allá del deporte

18.02.2026

Creatina, por qué ya no es solo un suplemento para ganar músculo y se puede utilizar fuera del gimnasio por sus múltiples beneficios para la salud.

Creatina: por qué ya no es solo un suplemento para ganar músculo

La evidencia científica amplía el interés por este suplemento más allá del rendimiento deportivo, con posibles beneficios para la salud muscular, el metabolismo y la función cognitiva

Durante años, la creatina ha estado asociada principalmente al entrenamiento de fuerza y al aumento del rendimiento deportivo. Sin embargo, la investigación científica ha ampliado el foco y hoy se considera uno de los suplementos más estudiados también en ámbitos relacionados con la salud muscular, la energía celular y el envejecimiento activo.

Esta sustancia, que el propio organismo sintetiza de forma natural y que también se obtiene a través de la alimentación, participa en la producción rápida de energía dentro de las células, especialmente en tejidos con alta demanda energética como el músculo o el cerebro.

Un suplemento con muchos beneficios

Aunque se asocia al rendimiento deportivo, la creatina –por su papel en la disponibilidad de energía celular– se ha consolidado como un recurso especialmente interesante en periodos donde el ejercicio es irregular o todavía no existe una rutina estable. Es decir: tiene sentido antes del gimnasio, no solo para el gimnasio.

Si estás en un periodo de menos actividad, la clave para sentirse bien y en forma está en elegir hábitos de base, sostenibles y con lógica fisiológica: nutrición, sueño, movimiento progresivo… y suplementación con criterio, y en esto es uno de los suplementos más seguros y estudiados y sobre los que más evidencia científica existe acerca de sus resultados.

Energía celular y adaptación al ejercicio

"Es una de las ayudas ergogénicas con mayor respaldo científico", explica Álvaro Campillo, cirujano general y digestivo en el Hospital General Universitario J.M. Morales Meseguer (Murcia) y asesor médico de Kobho Labs. Su función principal está relacionada con la regeneración del ATP, la principal fuente de energía celular, lo que puede favorecer el rendimiento en esfuerzos intensos y la adaptación al entrenamiento.

Aunque tradicionalmente se ha vinculado a deportistas, algunos especialistas señalan que también puede tener interés en personas con niveles de actividad moderados o irregulares, ya que contribuye a mantener la función muscular y puede facilitar la vuelta progresiva al ejercicio.

Mantener el músculo, clave para la salud metabólica

El papel del músculo va más allá del rendimiento físico. Según el cardiólogo Aurelio Rojas, especialista en los hospitales malagueños HM El Pilar y HLA El Ángel y asesor médico de Kobho Labs, preservar la masa muscular es un factor importante para la salud general: "Un músculo funcional protege el metabolismo y el sistema cardiovascular, además de ayudar a prevenir la sarcopenia asociada al envejecimiento".

En este contexto, ha despertado interés por su potencial para apoyar el mantenimiento muscular, especialmente a partir de cierta edad o en etapas en las que la actividad física disminuye.

Más allá del gimnasio: posibles beneficios adicionales

Además de su uso en el rendimiento deportivo, algunos estudios apuntan a posibles efectos en:

  1. La fuerza y la capacidad funcional cuando se combina con entrenamiento de resistencia.
  2. El mantenimiento de la masa muscular con la edad.
  3. El rendimiento cognitivo en situaciones de fatiga mental.
  4. La recuperación tras esfuerzos intensos.

En grupos como personas mayores, mujeres en etapas de cambios hormonales o personas con dietas bajas en proteína animal podrían beneficiarse especialmente de una ingesta adecuada, siempre dentro de un enfoque global que incluya alimentación equilibrada, descanso y ejercicio regular.

Qué tener en cuenta al elegir un suplemento

El creciente interés ha impulsado la aparición de diferentes formulaciones que combinan este compuesto con otros ingredientes orientados a mejorar su absorción o aportar efectos complementarios. No obstante, la evidencia científica más sólida sigue centrada en la creatina monohidrato, por lo que los expertos recomiendan priorizar la calidad del producto, la transparencia del etiquetado y la adecuación a las necesidades individuales.

En ese punto intermedio, cuando el cuerpo está más en modo agenda que en modo entrenamiento, aparece como un aliado práctico: no exige rutinas heroicas para integrarse en el día a día y su uso continuado encaja con objetivos muy realistas, como mantener la energía, proteger el músculo y preparar el terreno para retomar hábitos saludables.

"La creatina es una de las ayudas ergogénicas con mejor evidencia científica", subraya el doctor Álvaro Campillo. Para Campillo, su valor está en la constancia: "Integrada de forma regular ayuda a que el cuerpo disponga de más recursos energéticos a nivel celular y a que la vuelta al entrenamiento, o el inicio en el mismo, sea más eficiente".

En la misma línea, el doctor Aurelio Rojas, recuerda que el objetivo no es "ponerse fuerte" de un día para otro, sino sostener un músculo funcional que impulse nuestra salud metabólica. "No hay que olvidar que esta es una sustancia que produce nuestro cuerpo y que tiene grandes beneficios en cuanto a nuestra salud ósea, función cognitiva, etc. Además, un músculo funcional protege el metabolismo y el corazón, previniendo la sarcopenia", apunta.

En personas sedentarias o con poca actividad, la creatina, de acuerdo con los expertos médicos de Kobho Labs, ayuda a mantener la masa muscular, especialmente a partir de los 45 años, cuando empieza a perderse de forma progresiva. "Y también optimiza capacidades como la memoria, la atención y la toma de decisiones. Ayuda a mantener la claridad mental y el enfoque durante el ejercicio, sobre todo en situaciones de alta demanda física o fatiga. Por eso las personas que toman este suplemento y practican deporte, mucho más si son disciplinas de fuerza, van a ver multiplicados los resultados. También es muy aconsejable en mujeres en fase de menopausia, personas con dietas bajas en proteína animal, personas de avanzada edad que quieren mantener el músculo y la fuerza, y etapas de alta demanda física o cognitiva", describe el doctor Campillo.

Beneficios a lo largo del tiempo

  • 2 semanas: MÁS ENERGÍA Y RENDIMIENTO (menos fatiga y agotamiento muscular)
  • 1 mes: AUMENTO DE FUERZA Y RECUPERACIÓN MÁS RÁPIDA
  • 3 meses: MÁS MASA MUSCULAR Y METABOLISMO ACTIVO
  • 4 meses: RENDIMIENTO FÍSICO Y MENTAL SOSTENIDO